FCFM aprueba fusión del Dpto. de Ingeniería Química y Biotecnología con el Dpto. de Ciencia de los Materiales

Este proceso de integración académica, para conformar el Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales, contribuirá a potenciar la docencia e investigación en áreas comunes de las dos unidades que se fusionan, especialmente en el área de ciencia de los materiales.

Por unanimidad, el Consejo de la FCFM en la sesión del 31 de mayo de 2017, aprobó la propuesta de fusión de los departamentos de Ciencia de los Materiales (DCM) e Ingeniería Química y Biotecnología (DIQBT), para constituir el Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales.  Esta medida fue recientemente ratificada por Rectoría.

El decano Patricio Aceituno destacó lo inédito de la iniciativa dentro de la Universidad de Chile, "cuyo desarrollo histórico ha estado marcado por un progresivo fraccionamiento, que no siempre ha respondido a una lógica académica sino que más bien ha sido el resultado de desacuerdos o visiones contrastantes respecto del desarrollo de áreas o disciplinas específicas. Así, como resultado de un largo proceso de análisis y discusión al interior de las unidades que resolvieron fusionarse, se llegó al convencimiento sobre las ventajas de constituir un solo departamento, abriendo un camino de integración que puede servir de modelo al interior de la Universidad", indicó la autoridad.

Nace la idea

“Si bien en años anteriores se había explorado la idea de fusionar los dos departamentos, el decano Patricio Aceituno la planteó nuevamente, a partir de la situación actual del DCM, cuyo claustro no se ajusta a la normativa vigente en cuanto al número de académicos(as) que lo integran. Si bien esto, en parte, es un problema administrativo en sí mismo, también significa poner en riesgo la sostenibilidad del área de ciencia de materiales dentro de la FCFM, como una disciplina fundamental para el avance científico y tecnológico, por su carácter esencialmente multidisciplinario que permite incluir diversas visiones en la solución de problemas relevantes para el país”, señala el Director del DCM, Rodrigo Espinoza.

Fue así que a fines de 2016 se creó una comisión interdepartamental que trabajó hasta mayo pasado con la intención de analizar y discutir las bases en que se fundaría esta nueva unidad académica, y así generar una propuesta. “La comisión identificó amplias oportunidades de crecimiento en diferentes áreas comunes a ambos departamentos, como energía, sustentabilidad, biopolímeros, materiales para la minería, entre otros. La fusión permitirá el crecimiento de estas áreas y el fortalecimiento del cuerpo académico. La docencia, especialmente en el área de la química, se verá muy favorecida por la integración y la formación de nuevos laboratorios docentes para su enseñanza experimental. Esto tendrá también un impacto positivo en los ramos de química y fisicoquímica de Plan Común”, explica el director del DIQBT, Paulo Araya.

Planes de acción 

Según el diagnóstico que realizó la comisión, se desarrollaron propuestas de acción a corto y mediano plazo con el fin de consolidar esta fusión. Entre ellas está el fortalecimiento del cuerpo académico en el área de la ciencia de los materiales y procesos, el fortalecimiento y modernización de la docencia de química en Plan Común, la visibilización de la nueva unidad y sus áreas de investigación, el potenciamiento de la innovación y el emprendimiento, y el fortalecimiento del programa de doctorado en Ciencia de los Materiales.

“Un primer beneficio desde el punto de vista del cuerpo académico del Dpto. de Ciencias de los Materiales es que la fusión permitirá fortalecer áreas cuyo desarrollo estaba detenido a la espera de una decisión de desarrollo estratégico, que ha sido resuelta con este proceso de fusión. De este modo, se incorporarán nuevos investigadores en las áreas metalurgia, polímeros y nanotecnología de modo de potenciar la capacidad existente en ambas unidades así como su interacción. Por otra parte, la progresiva disminución del tamaño del cuerpo académico del DCM estaba afectando seriamente su capacidad para sostener la docencia de la cual es responsable, situación que también nos permitirá tener mayor número de alumnos de la FCFM en nuestros laboratorios, ya que, como no tenemos carrera por su congelamiento hace ya casi 10 años, nos ha costado bastante sacar adelante nuestras líneas de investigación, debiendo traer memoristas de otras universidades”, indica el Prof. Espinoza.

Asimismo, para el DIQBT, esta fusión ayudará a desarrollar “áreas de investigación en que ya se venía colaborando con académicos del DCM, las cuales serán reforzadas con nuevas contrataciones. Esto permitirá tener una masa crítica adecuada para abordar problemas de interés en áreas tan importantes como energía, nanotecnología, materiales bioactivos, entre otras. Mientras que en el ámbito de docencia la fusión evitará la duplicación de esfuerzos en la dictación de cursos de cátedra y permitirá ofrecer una docencia basada fuertemente en el trabajo experimental de laboratorio”, explica el Prof. Araya. 

Lo que viene

Si bien el proceso de fusión ya está en marcha, su implementación en todos sus aspectos tomarán su tiempo. “Las colaboraciones científicas ya están bastante encaminadas, pero hay aspectos administrativos que conviene resolverlos de una forma pausada para evitar roces inherentes a la unión de dos unidades con culturas propias en su forma de operar. Sin embargo, espero que en los próximos meses ya tengamos elegidas y ratificadas las autoridades y el consejo del nuevo departamento”, concluye Rodrigo Espinoza.

Comunicaciones FCFM-U. de Chile

viernes 28 de septiembre de 2018

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