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DIQBM se adjudica dos proyectos IDeA I+D para transformar residuos y recursos naturales

Dos proyectos liderados por académicos del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la Universidad de Chile fueron adjudicados en el concurso IDeA I+D 2026 de ANID. Las investigaciones, encabezadas por Humberto Palza y María Elena Lienqueo, desarrollarán tecnologías para valorizar residuos de polipropileno y obtener ingredientes naturales desde macroalgas chilenas, fortaleciendo la investigación aplicada y la transferencia tecnológica hacia el sector productivo.

El concurso IDeA I+D 2026 financia proyectos de investigación aplicada con potencial de transferencia tecnológica, promoviendo la colaboración entre universidades, empresas, instituciones públicas y la sociedad civil para desarrollar nuevos productos, procesos o servicios que generen impacto productivo, económico y social. Las iniciativas adjudicadas tendrán un plazo de ejecución de hasta 24 meses.

En esta convocatoria, el DIQBM impulsará dos investigaciones que, desde ámbitos distintos, buscan responder a desafíos estratégicos para el país. Mientras una iniciativa propone nuevas soluciones para valorizar residuos plásticos y fortalecer la economía circular, la otra apuesta por el aprovechamiento sustentable de macroalgas chilenas para desarrollar ingredientes naturales de alto valor para la industria cosmecéutica.

Economía circular para dar una nueva vida al polipropileno

Liderado por el profesor Humberto Palza, junto al director alterno Raúl Quijada y el investigador Felipe Pizarro, este proyecto busca desarrollar una tecnología capaz de transformar residuos de polipropileno provenientes de envases domiciliarios y comerciales en materiales reciclados de alto desempeño mediante un proceso de extrusión reactiva.

La iniciativa apunta a mejorar propiedades como la resistencia al impacto, la abrasión y la flexión del material reciclado, ampliando su uso en productos para las industrias de la construcción y la minería, entre ellos tuberías, geotextiles, geomembranas, revestimientos, aislantes y films.

La propuesta responde a un desafío ambiental de gran magnitud. Actualmente, en Chile solo se recicla cerca del 8 % del polipropileno, pese a ser uno de los plásticos de mayor consumo. Frente a este escenario, el proyecto busca avanzar desde el reciclaje convencional hacia estrategias de upcycling, transformando residuos en materiales de mayor calidad y valor agregado que contribuyan al cumplimiento de las metas establecidas por la Ley REP.

"Estos proyectos son el primer paso para avanzar en una investigación con potencial impacto en la sociedad, dado que financian los primeros esfuerzos para enfocar la investigación hacia la resolución de problemas concretos de la industria. Con la participación del Centro de Envases y Embalajes de Chile (CENEM) y de la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile), acercamos nuestra tecnología a los potenciales usuarios desde el inicio del proyecto, contribuyendo a la circularidad de nuestra economía", explica Humberto Palza.

Además del desarrollo tecnológico, la iniciativa contempla la participación de estudiantes de pre y postgrado y de una investigadora joven, fortaleciendo la formación de capital humano avanzado y la generación de nuevas capacidades para la investigación aplicada.

Bioeconomía azul para desarrollar ingredientes naturales

El segundo proyecto es liderado por la profesora María Elena Lienqueo, junto a Diana Saucedo como directora alterna y Allison Leyton como investigadora. La iniciativa busca desarrollar una tecnología sustentable para obtener florotaninos desde huiro gigante (Macrocystis pyrifera), compuestos naturales con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, fotoprotectoras y estimulantes de la síntesis de colágeno, altamente valorados por la industria cosmecéutica.

Para ello, el equipo desarrollará un proceso basado en tratamientos enzimáticos y tecnologías de separación por membranas, permitiendo obtener extractos de alta calidad con menor uso de solventes químicos y mayor eficiencia que los métodos tradicionales.

El proyecto cuenta con la participación de especialistas del Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB), estudiantes de pre y postgrado, investigadores jóvenes y la empresa N-active, que colaborará en el codiseño, validación y escalamiento de la tecnología.

"Es fundamental este tipo de proyectos porque se desarrollan junto a empresas y, en este caso, también con las comunidades. Permiten que lo que investigamos tenga la posibilidad de llegar a productos terminados o, al menos, a prototipos muy avanzados. Además, este proyecto busca valorizar las algas, lo que puede aumentar significativamente el valor de este recurso y generar nuevas oportunidades para las comunidades costeras", señala María Elena Lienqueo.

La académica agrega que la iniciativa también tendrá un importante impacto en la formación de nuevos investigadores "participan estudiantes de pregrado y postgrado, además de investigadores postdoctorales y doctorandos que desarrollarán y optimizarán los procesos. Esto fortalece su formación y también despierta el interés por continuar una carrera en investigación", destaca.

Con estas adjudicaciones, el DIQBM continúa fortaleciendo una investigación orientada a generar soluciones para desafíos ambientales, industriales y sociales, promoviendo la transferencia tecnológica y la formación de capital humano avanzado desde la Universidad de Chile.

 

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